La cocina iraní sin carne se sostiene en un equilibrio preciso entre el arroz, las legumbres y las hierbas frescas, usadas a manojos como ingrediente principal y no como adorno. El verde picado — perejil, cilantro, cebollino, fenogreco — forma el cuerpo del guiso de hierbas y alubias y del kookoo de hierbas. La grasa es aceite o mantequilla clarificada, y la acidez viene del limón seco, el agraz o la pasa antes que del vinagre. El sabor se construye por capas: la cebolla dorada hasta el marrón, la cúrcuma echada en la grasa caliente y después una cocción lenta que oscurece las hierbas y les quita el amargor.

La comida se ordena en torno a un guiso y un arroz servido aparte, con platos frescos en el centro: hierbas crudas, queso, yogur y la ensalada de pepino y tomate cortada muy fina. Las legumbres no son un sustituto sino una base antigua: el ash de fideos y legumbres reúne garbanzos, alubias y lentejas en una sopa espesa rematada con kashk y cebolla frita. La berenjena ocupa el segundo papel constante, asada a la llama y machacada con ajo y huevo en el berenjena asada con tomate.

Las recetas

En resumen

Lo que dice este catálogo
MedidaValor
Recetas del sitio5
De las cuales veganas5
De las cuales sin gluten3
La más rápidaEnsalada shirazi, 20 min

Estas recetas vuelven a menudo a los mismos productos: tomate.

En otros lugares de Oriente Medio: Líbano, Turquía, Israel, Siria.

Para saber más