La cocina sueca sin carne se construye en torno a la patata, el guisante seco, la mantequilla y la nata, con pocos aromáticos: eneldo, enebro, cardamomo y canela en lo dulce. El guisante amarillo, seco y cocido largamente, da la sopa artsoppa, servida los jueves con mostaza. La patata va del horno a la sartén: cortada en láminas finas para que la superficie quede crujiente y el centro tierno en las hasselbackspotatis, o rallada en crudo y marcada como tortita en los raggmunk, con mermelada de arándano rojo.

El plato se ordena por contraste entre salado, dulce y ácido: el arándano rojo responde a la grasa y el pepino encurtido corta la nata. Los lácteos son centrales, y el queso curado del norte da estructura a la tarta de queso de Vasterbotten, de entrante o como plato ligero con ensalada. La comida no se limita al mediodía y la noche: la pausa del café, con su bollo obligatorio, forma parte del ritmo, y los kanelbullar de cardamomo y canela son su forma habitual. Buena parte de este repertorio ya prescinde de la carne.

Las recetas

En resumen

Lo que dice este catálogo
MedidaValor
Recetas del sitio5
De las cuales veganas1
De las cuales sin gluten1
La más rápidaRaggmunk, 45 min

Estas recetas vuelven a menudo a los mismos productos: mantequilla, patatas.

En otros lugares de Europa: Italia, Grecia, Francia, España, Ucrania, Polonia, Portugal, Rumanía, Hungría, Dinamarca, Finlandia, Rusia, Noruega.

Para saber más